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miércoles, 24 de agosto de 2011

112 Aniversario de Jorge Luis Borges

Hoy 24 de Agosto, el escritor argentino Jorge Luis Borges cumpliría 112 años, importante escritos del siglo XX y gran amante de los gatos, publicó diversos trabajos cortos, como cuentos, ensayos y poemas, de los cuales y a manera de homenaje, publicaré "Poema a un gato"








Poema A Un Gato

No son más silenciosos los espejos
ni más furtiva el alba aventurera;
eres, bajo la luna, esa pantera
que nos es dado divisar de lejos.
Por obra indescifrable de un decreto
divino, te buscamos vanamente;
más remoto que el Ganges y el poniente,
tuya es la soledad, tuyo el secreto.
Tu lomo condesciende a la morosa
caricia de mi mano. Has admitido,
desde esa eternidad que ya es olvido,
el amor de la mano recelosa.
En otro tiempo estás. Eres el dueño
de un ámbito cerrado como un sueño.





martes, 12 de abril de 2011

LA MUSA FELINA

Mi gatita Lluvia
Una de mis varias aficiones son los gatos; y es indudable el vínculo entre las artes y este pequeño felino, desde la plástica hasta la cinematografía y desde la música hasta el teatro, los gatos han ocupado un lugar especial, robando la atención de espectadores y otras tantas dando la inspiración a muchos de los grandes genios del arte que han existido; así como el arte es agradable a los sentidos, los mininos son una suerte de obras de arte ambulatorio, llevando con ellos a todos lados y en todo momento, un perfecto balance de delicadeza y fuerza que todo artista busca en una obra, siendo así gato y artista, un reflejo de sus almas, con cambios imprevistos y hasta incomprendidos en su actuar, pero siempre fieles a su vida y obra.


Gato loco




Lo he calumniado. Le he llamado el gato loco; he dicho que necesitaba un siquiatra. Me he burlado de él torpemente.

En cuanto empieza a oscurecer, mientras la gata se acomoda en los sillones de la sala, el gato bizco comienza su ronda nocturna: da doce o quince vueltas alrededor, dentro de mi cuarto, pegado a las paredes, debajo de la cama, detrás del buró, con un itinerario fijo e insistente; luego sale al patio y se pasa toda la noche, pero toda la noche, dando vueltas y vueltas, maullando quedamente, lastimeramente, a un ritmo preciso, como buscando algo, alguien, tenazmente. El paso es veloz, su actitud alerta, inquisitiva.

A las siete de la mañana, más o menos, se viene a dormir. Y así todos los días.
Me preguntaba si se sentía prisionero, angustiado o qué. Hoy me he dado cuenta que es sólo un oficio: él patrulla la casa contra fantasmas, malas vibraciones y extraterrestres.

De aquí en adelante le llamaré el patrullero de la noche, el vigilante del amanecer.

Jaime Sabines.